Cuando emigré de la República Dominicana a los Estados Unidos, no tenía ni idea de las oportunidades que me esperaban. En la secundaria, un programa extraescolar para niños de bajos recursos me introdujo a la informática. Hoy, graduada de la universidad con un título en Informática, puedo devolverle el favor a mi comunidad brindando esa misma educación a niñas de bajos recursos en la República Dominicana. En este programa de verano de cinco semanas, las niñas aprenden a crear sitios web con HTML y CSS. También aprenden a ser agentes de cambio en sus comunidades y se empoderan para hacerlo gracias a esta nueva habilidad. Todo este trabajo es posible gracias a mis padres, Justo Peña y Mercedes Torrez; a mis queridos amigos y colegas de la universidad, Isabel Gómez y Mikael Moise; a la Universidad Nacional Evangélica de República Dominicana; y, por supuesto, a nuestros donantes.